? #Boxeo Por el título sudamericano vacante, el sábado, en el ring del Polideportivo del Boxing Club, la púgil de Pico Truncado enfrentó, en su 8ª pelea profesional, a su par uruguaya Paola Ibarra en combate pactado a 10 rounds de 3×1.
La propuesta de buen espectáculo convocó a buena cantidad de público al polideportivo del Boxing en la noche del sábado. Fueron 8 combates, 6 amateurs, con presencia de jóvenes talentos de la zona.

En pelea de semifondo profesional, el caletense Denis Andrade, más conocido como ‘Foquito’ y Diego ‘El Fantasma’ Cruz de la provincia de Salta. El combate estaba pactado a 4 rounds de 3×1. El árbitro del combate fue Miguel Zabala y los jueces: Ilhero, Mayo y Gómez. En el primer asalto, ambos demostraron sus condiciones físicas con agilidad y movimiento por todo el ring. Golpes duros y certeros fueron mellando en ambos peleadores.
En el segundo, el caletense buscó más, mientras que el salteño ensayó movimientos pendulares de atrás hacia adelante con actitud desafiante que le costaron caro, porque el santacruceño no tardó en demostrarle que no era la mejor estrategia a emplear. Ya en el tercer asalto, ambos acusaron el desgaste pero no dejaron de tirar golpes. Para el asalto final, reservaron toda la energía que les quedaba y fue un ‘toma y daca’ vertiginoso. En fallo unánime, ganó el caletense, Ilhero puntuó 40 a 36,5, Gómez 40 a 37 y Mayo, 39,5 a 37,5.
Por el título
El cierre de la velada estuvo a cargo de las boxeadoras profesionales, categoría Super Pluma: Romina Guichapani de Pico Truncado y Paola Ibarra de Montevideo Uruguay.
Con todo dispuesto, sonó la campana y la lluvia de golpes que se mantuvo casi hasta el final. Las dos querían ganar, la truncadense ya había ganado por puntos en octubre del año pasado y necesitaba un golpe de suerte fenomenal: noquear.

En el último asalto, Guichapani evidenció cansancio y fue la gente la que, ante un gesto de su padre Raúl, empezó a animarla. Por los cuatro rincones aclamaron su nombre, al grito de ‘vamos Romi’, que fue la inyección necesaria para completar el tiempo dispuesto. Fin de la pelea y ambas fueron a abrazarse con sus entrenadores. La uruguaya se la veía venir. Pasaron los minutos y las cuentas no cerraban, ante la demora, la gente hizo sentir su presión por conocer el resultado: victoria por puntos para la santacruceña. Gómez 97 a 97,5. Mayo 97,5 a 95,5 e Ilhero, 97,5 a 97.
Ambas estallaron en llanto, una por la victoria y la otra por considerar injusto el resultado. No fue la única, porque a la salida muchos opinaron lo mismo, que le robaron la pelea a la visitante, en cambio no faltaron aquellos que coincidieron en que era casi imposible determinar fácilmente a una ganadora, por la intensidad y entrega de ambas.

Fuente La Opinión Austral.
Fotos: Mirta Velásquez.













